lunes 8 de septiembre de 2008

PORT AVENTURA Agosto 2008

El pasado 30 de Agosto Núria, Arnau, Miereia, Aida y yo fuimos a Port Aventura. Para todos era la primera vez que íbamos desde que han inagura del Furious Baco. Esta es la crónica de la visita con las fotos inmortalizando nuestras andanzas.

Salimos a eso de las ocho de la mañana desde Mataró, después de superar incidentes con lentillas revoltosas, desallunar como dios manda etc, pusimos rumbo a Salou.
Llegamos a eso de las diez menos algo de tal manera que fue casí llegar y entrar, y nada más entrar, estaba allí, surcando el lago de mediterranea, esos mecanotuvos azules y una impresionante cola que nos hizo aplazar nuestra visita al dios Baco para más tardes.

Debutamos en el festival de gritos con el Tutucci Splash, un pequeño chapuzón, las primeras risas y gritos y nada con las mismas hacia el Rei destronado de Port Aventura, Dragon Khan.



Aquí Aida sintío por primera vez el traqueteo del vagón al subir por la interminable cuesta arriba y el angustioso descenso bertijinante que es el preludio de giros, loopings, rizos etc. Y aquí teneis la foto de Aida en su primera experiencia en el Dragon Khan.



Despúes nos montamos el el barco pirata, atracción que pese a poder difrutar de la misma en cualquier feria, no dejamos pasar la oportunidad del sube y baja con una pequeña dosis de adrenalina.

Y, ahi...,hay estaba esa enorme columna que subia y subia hasta el cielo, llevaba rato mirandola de reojo, sin saber si deseaba subir o deseaba pasar de largo. Pero mi orgullo, mi locuro o que se yo me incitó a montarme con Arnau al Huracan. Lo mejor fue que encima había muy poca cola, de tal manera que tras cinco minutos de espera estaba allí sentado, a mi izquierda arnau...me anclo las sujeciones y por si acaso aguanto la respiració y intento anclarmela un poco más fuerte, no quiero salir volando XD. Y comenzamos a subir, al principio vas dentro de la atracción hasta que sales al exteior, dios mio solo podía decir ostia ostia ostia ostia ya estabamos casi arriba, yo miraba arriba y no se acababa nunca, mire abajo y no distinguia ni a las personas, me quede mirando al infinito y escuhe clac ostiaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa y se acabó. Una descarga en caida libre de adrenalina. La gravedad nos hizo pasar uno gran momento inmortalizado en la instantánea.

Despúes de la descarga brutral de adrenalina, nunca mejor dicho jeje, nos dirigimos a la estampida. Y después de una horita larga esperando nos dieron una estampida de huesos. Nos temblaron hasta las orejas del meneo exageradísimo que nos dio la montañita. Lo cierto es que nos parecio que fueros muy exageradas las vibraciones de la atracción...y no debíamos de ir muy desencaminados porque en cuestión de media hora mientras comíamos nos dimos cuenta que la atracción estaba cerrada momentaneamente, casualidad o consecuencia quien sabe, lo cierto es que una y no más Santo Tomás XD.

Una ver repuestas las fuerzas, toco el rato de las atracciones acuaticas, donde surgio la figura emergente de piolín embarazada, XD. Nuestra Mireia se nos puso una capa Port Aventura estilo rompedor para proteger su cabellera del agua. Y así nos montamos a los troncos y a los rápidos.

Otro Dragon Khan, una de sillas voladoras o como se quiere que se llame, alguna atracción más de estas que giran y giran.

Mención aparte tienen los autos de choque, en donde nos montamos no se si 5 o 6 veces y disfrutamos como niñ@s.


Quedaba poco para que empezase a oscurecer y nos dirigimos una última vez a la atracción Silver River, donde nos montamos todos juntos en único tronco, para aprobechar e inmortalizarnos en una instantánea, dos bajdas y nos aproximábamos hacia la última caida. Todo estaba en una calma tensa antes del desenlace y justo antes de llegar, zassss la capucha de la piolina embarazada (Mireia), fue retirada hacia atrás y así logramos una fotografía con todo el "grupetto" posando como dios les dio a entender. Buen recuerdo de un día muy pero que muy divertido.





Y ya solo nos quedaba visitar a Baco, dios del vino. Una hora y media de espera, una deserción del grupo. Mireia no se encontraba dispuesta para subirse, una algarada por unas "señoritas" que se pretendían colar. Y allí estábamos, sentados en el vagón. Lo primero que me sorprendió es que el enganche era muy aparatoso, parecía que en vez de una "barraca" aquello era un Avión de combate. Además las manos en vez de llevarlas en los hombros como en el Dragon Khan, en esta atracción las llevas en el regazo.
El comenzar fue suave, nos trasladaron a una sala y nos proyectaron un video que tiene que ver con una introducción de la atracción que puedes ver a lo largo de toda la eterna cola. Empìezan a saltar alarmas, aparece un "señor" que pasa por una tubería y zaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaammmmmmm una descarga de velocidad que nos pegó en la cara, un flasazo y a una velocidad flipante sin apenas darnos cuenta de que sucedió llegamos al final. Todos gritando extasiados, con ganas de volver a probarlo, expectantes a ver nuestras caras en las fotos. Había sido la mayor experiencia de velocidad que jamás habíamos vivido. Hay un chascarrillo que nos contó Arnau que Valentino Rosi cuando probó la atracción dijo que impresionaba más que la aceleración de su moto.




Aquí cuelgo una video que he encontrado de un viaje subjetivo del Fourius Baco.





Por desgracia no pudimos volver a repetir experiencia pero difrutamos de un último Dragon Khan nocturno y un tren de la mina de despedida y con eso y un bokata, vimos el expectáculo de Fiesta Aventura y nos fuimos para casa agotados, con una sonrisa de oreja a oreja y con la certeza de que volveríamos.